sábado, 17 de enero de 2009


No sé cuantas cosas se pueden encontrar en el ojo izquierdo de una persona, pero sé qe en tus labios yo pude encontrar amor sin fin, y me hizo enloqecer. No sé cuantas rosas te habrán regalado ya, pero tengo todavía la esperanza de saber qe de todas esas rosas qe te dieron, ninguna fue de papel. Y te condena mi celoso corazón cuando le contás tu historia, nunca conoció la gloria en cuestiones del amor. Y sé qe nunca se me va a olvidar tu voz aunque pierda la memoria, con acercarse a la victoria se conforma un perdedor. Y te tendré qe dejar escapar, sé qe lo voy a lamentar, pero te digo, amor, hay qe saber cuando parar. No te pongas triste, corazón, qe el sol no va a brillar, qedate tranqila qe va a haber tiempo para bailar. No sé cuantos ángeles te quieren ayudar pero tengo la esperanza qe ninguno va a poder desnudarte, no de cuerpo sino de alma, disfrutar ese placer. Y la verdad no sé bien a qé tengo miedo, nunca fui mucho de apostar, una corazonada me dice qe es hora de pagar. Y lo peor es qe estos días ando seca, no tengo un peso para dar. Las lágrimas qiero guardarlas para mi juicio final. Y cuando tu cigarro se consuma sin parar; siempre mi voz vas a escuchar, y ahí te vas a decir qe hay qe saber cuando parar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario